El tiempo pasa…

buena

Cuando alguien, normalmente más joven que tu, comenta lo mona que estabas cuando eras joven, una ya tiene que empezar a hacerse a la idea que lo suyo ha pasado a ser belleza interior.

Si además también comenzamos a contar nuestras anécdotas iniciándolas con la frase “…hace por lo menos veinte años…” (¡Veinte años! ¡A veces muchos más!), es que ya estamos en el principio del fin. La primera mueca aparece cuando empiezan a tratarte de usted, pero la primera vez que te ceden el asiento en el autobús… eso, es un cataclismo. Claro que siempre podemos alegrarnos de seguir teniendo “primeras veces”.

La edad nos proporciona un valor añadido, normalmente en la forma visible de unos pocos quilos (está bien, algunos más) y  varias arrugas inoportunas, que hacen que cuando nos miramos al espejo empecemos a no reconocer a la persona que tenemos delante, porque poco se parece a la imagen que guardamos en la memoria de nosotros mismos. Nuestros contemporáneos suelen decirnos aquello de que “no has cambiado nada”, lo que me lleva a pensar que, o bien han aprendido a ser grandes mentirosos, o su vista se ha deteriorado mucho más deprisa que nosotros. Ahora toca aquello de envejecer con dignidad, dar paso a las nuevas generaciones y tonterías de esas para autoconvencernos de que el paso del tiempo es natural y que incluso lo deseamos.

https://www.youtube.com/watch?v=hwvepey18RU

En el fondo, lo único que ya deseamos de verdad es que nos llegue la jubilación, porque estamos hasta las narices de trabajar. Y si puede ser anticipada, mejor. Comprar tiempo en buenas condiciones, porque el tiempo oxidado, artrítico o enfermo, no nos sirve. Porque es ahora que, con la experiencia que tenemos, somos capaces de disfrutar muchísimo más de las cosas que nos pasan, de valorar los momentos, las compañías, los silencios… Una buena taza de té.

Un clásico. Afternoon tea con cristales de azúcar moreno. Como tardan bastante en deshacerse, ofrecen varios tonos de dulce en una misma taza. Y podemos sacarlos cuando encontremos el punto perfecto.

Estos días ha venido a vernos Diego. Un viejo amigo de esos que adornan nuestro concepto de amistad. Después de recordar un montón de cosas y de muchas risas, al final uno se da cuenta de que la mejor época de nuestra vida es estar vivo.

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3 pensamientos en “El tiempo pasa…

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