Las terapéuticas (o cómo encontrar una buena excusa para preparar una Sacher)

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Este es uno de los mejores secretos que guardamos nosotras, las mujeres y algunos hombres con un lado femenino lo suficientemente desarrollado.

Las amigas.

Las que están a las duras y a las maduras. Esas que se ríen y lloran contigo cuando les cuentas lo tuyo y que te hacen reír y llorar con lo suyo. Las de las confidencias,  las astracanadas y los recuerdos de toda la vida. Las de las convocatorias interminables, los “ahora no puedo” ,”hoy me viene fatal” o “nenas, estoy reventada”, pero que son las primeras de la fila cuando lanzas un grito de socorro. Y también cuando tienes algo extraordinario que contar, sabiendo que se van a alegrar por ti tanto o más de lo que te alegras tú.

Y las mías son las mejores.

Ha sido el cumpleaños de Gloria. Y yo necesitaba esa buena excusa para preparar una Sacher.

Mi querida Gloria… No creo que sea consciente de lo mucho que ha influido en mi vida. Hace ya muchos, muchos años, cuando decidí  independizarme, ella me prestó el dinero que necesitaba, sin pedirme ninguna explicación y sin condiciones. Posiblemente el resto de mi trayectoria haya dependido de esa decisión. Y creo que nunca se lo agradeceré lo suficiente.

Las amigas…

LA SACHER de GLORIA

He buscado muchas recetas de Sacher y no sabía por cual decidirme. Finalmente he escogido esta  del blog “La receta de la felicidad” (http://www.larecetadelafelicidad.com ), que con alguna modificación personal ha resultado maravillosa.

 Ingredientes :

6 huevos,  200 g. azúcar,  150 g. mantequilla,  150 g. chocolate negro,  150 g. harina, 50 g. almendra molida,  15g. levadura.

Mermelada de albaricoque y un chorrito de anís dulce para el relleno

200g chocolate negro con trocitos de caramelo (LIDL), 200ml. de nata para montar y 50g. de mantequilla para la cobertura, aunque también se puede hacer solo con el chocolate.

 Lo primero que hay que hacer es encender el horno y ponerlo a 180º. Después, preparar el molde. A mí me gusta poner una base de papel de hornear y engrasar los bordes, pero hay mil técnicas y todas son buenas mientras después puedas sacar el bizcocho sin que se rompa.

Fundimos el chocolate y la mantequilla en el microondas. Con un minuto es suficiente. Aunque el chocolate parece que no está deshecho, con el propio calor y removiendo, acaba fundiendose. Hay que ir con cuidado porque si lo dejamos demasiado tiempo puede quemarse y por experiencia os digo que toda la casa queda impregnada de un olor muy desagradable.

Batimos los huevos con el azúcar un buen rato. Es muy curioso ver como aumentan el volumen. Añadimos la mezcla del chocolate y la almendra molida. Después, la harina con la levadura tamizadas. A falta de tamiz, bueno es un colador de trama fina. Va muy bien para evitar grumos.

Ya está. Al molde y al horno unos 45m.

Es el momento de preparar el té. Estreno tetera y una de las variedades de té que me regaló Marc. La escogida es “Gracia Blend White”, del Tea Shop. Suave, aromático, no necesita azúcar. Perfecto para esperar el resultado.

Hora de sacar el bizcocho del horno. Sabremos que está bien cocido si, al pincharlo con un cuchillo, este sale limpio. Lo dejamos enfriar un rato. Desmoldamos.

Lo suyo es que le demos la vuelta al bizcocho porque la Sacher tiene que tener la superficie plana. Pero a mí me gusta más con aspecto montañoso, así que la dejo tal cual. Que le voy a hacer, espíritu rebelde.

La abrimos por la mitad, la rellenamos con la mermelada de albaricoque y anís.

Mientras termina de enfriarse, fundimos el chocolate con caramelo, la nata y la mantequilla en el microondas. Un minuto y si hace falta más, otro medio minuto. Hay que remover bastante para que todo fusione bien, pero el resultado es un ganache muy suave que usaremos para cubrir la tarta.

La podemos guardar en la nevera hasta antes de servir.

Perfecta.

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4 pensamientos en “Las terapéuticas (o cómo encontrar una buena excusa para preparar una Sacher)

  1. Soy una de esas amigas que ayer tuvo el placer de compartir la insuperable Sacher de mi querida Carolina. Después de un día frenético, encontrarme con mis amigas de toda la vida, mis amiguísimas terapéuticas, es el regalo más preciado! Un hurra por las terapéuticas, donde estén ellas que se aparte cualquier psicólogo!

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  2. Yo también soy otra de esas terapéuticas que ayer llego agotada y casi sin aliento al cumple de Gloria!!!y os aseguro que la terapia fue completa!! risas,lagrimillas,y un sinfín de recuerdos estupendos!!! buen vino tinto y buena comida!! y como colofón la Sacher de Carolina!!! oséa!!!!!!! TERAPIA COMPLETA!!! donde estén las amigas que se quite todo lo demás!!!!!

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  3. Pues yo soy otra de las 11 que tuve el placer de compartir esa tarta increíble que, no por tenernos acostumbradas a sus deliciosos pasteles,deja de sorprendernos. Deliciosa tarta, deliciosa compañía, deliciosa Carolina!

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