El Hombre de Té suicida (y el miedo a las alturas)

20160426_082207 1

Fue desesperante abrir la puerta del armario de la cocina y descubrir al hombre de té a punto de saltar al vacío. Ningún argumento parecía valido para hacerle cambiar de opinión. Le prometí agua más caliente, té de mejor calidad, uso más continuado… nada parecía lo suficientemente convincente para hacerle deponer su actitud. Al final tuve que tomar medidas drásticas, no faltas de violencia, para sacarlo de allí y hacerle entender que esas no eran las maneras.

¡Pobre Hombre de Té! No hay forma de que levante cabeza.

Dice que a veces siente que tiene demasiada responsabilidad y otras que lo tenemos olvidado en el fondo del armario. Que todo el que lo ve alaba su originalidad para olvidarlo momentos después. Se siente un objeto. A menudo, su existencia le da vértigo.

Echa de me11947589_1207702489244031_8131157423633484370_nnos aquellos tiempos de fama, esos cinco minutos que todos tenemos algún momento en nuestra vida, en los que disfrutaba de una vida regalada llena de lujos y todo eran fotografías y aplausos. Le está costando soportar la caída al olvido. Vértigo, otra vez vértigo.

Charlamos tranquilamente. Sintió lo mismo la primera vez que introdujeron té en su interior y cuando se aproximaba a la taza de humeante agua caliente. Entonces tenía miedo a lo desconocido, a la incertidumbre, al fracaso, al ridículo, a no estar a la altura de las expectativas. No se arrepiente de haberlo intentado. Le ha dado muchas satisfacciones. Ahora, lo que teme es no saber vivir sin sus éxitos. Cree que no va a encontrar nada que le llene como aquello, tiene miedo al olvido, al deterioro, a convertirse en un desecho.

El miedo existe. Está siempre pululando a nuestro alrededor esperando un momento de debilidad para meterse en nuestro cerebro e impedirnos seguir adelante. Es fuerte y muchas veces lo consigue. Se alía con la falta de autoestima y la pereza. Juntos causan estragos.

Me encantaría hacer entender al hombre de Té que tener miedo no es malo. Forma parte del espíritu de supervivencia. Que hay que convertirlo en prudencia y utilizarlo como aliado cuando creemos que aspiramos a algo demasiado alto. O en el apoyo que nos hace dar un paso atrás cuando creemos que vamos en caída libre a ninguna parte. Siempre hay otro camino, otra salida. Su experiencia le convierte en un hombre sabio, valioso, lleno de nuevos éxitos. Tiene la posibilidad de vivir en la tranquilidad y el sosiego.  Sin embargo, el miedo puede convertirlo en alguien tosco y desagradable, en un viejo insoportable.

La elección es suya.

Yo he hecho lo que he podido.

Anuncios

8 pensamientos en “El Hombre de Té suicida (y el miedo a las alturas)

  1. Carolain mira que te expresas bien, parece real ,Felicidades guapisima
    Son reflexiones importantes y siempre vienen bien
    Siempre es un placer leer lo que es
    cribes

    Me gusta

  2. Me ha gustado mucho la manera de afrontar el Temazo del “Los Miedos”
    dice mi psicólogo que Miedos son Medios
    Felicidades otra vez 👍

    Me gusta

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s