Escribir en caliente (la mejor forma de meter la pata)

20160807_105647 - copia 1

A veces ocurren cosas en la vida que provocan una reacción rápida. Y lo peor que puede pasar es que te pille con un día de boca floja. O de pluma floja. Entonces caes en tu propia trampa y estás perdido.

Cuando me encuentro en una de esas situaciones -y siguiendo mi propio consejo, heredado (como no) de mi sabia madre que a su vez lo heredó de la suya, de que “nunca se come tan caliente como se guisa”-, intento dejar pasar un tiempo, dormir el disgusto y  tratar de contar hasta diez. Llegado ese momento, que nunca debe pillarte con el hacha en la mano, la reacción suele ser más sensata.

Tomar decisiones en caliente es una mala idea.

Decir la palabra adecuada en el momento adecuado o hacer el gesto perfecto cuando la situación lo demanda, es un don que pocos tienen. La mayoría solemos meter la pata para arrepentirnos después de no haber callado a tiempo, porque el resultado de estos prontos suele ser la ruptura de algo con difícil arreglo. Más tarde, a toro pasado, se nos ocurren diez mil buenas frases lapidarias, incluso debates completos de los que, con toda seguridad, hubiéramos salido victoriosos dejando confuso al adversario.

Pero es que en caliente, todo quema. Nos salen de lo más profundo los peores instintos y el mal bicho que tenemos escondidito dentro, ese que nos hace quedar de categoría, hacer daño a los que queremos y pagar las consecuencias de lo que a partir de ese momento pasarán a llamar “nuestro mal carácter”.

Con el tiempo he aprendido que es precisamente el tiempo el que pone todo en su sitio. Es cierto que lo cura todo, aunque no siempre lo arregla. Y no es cuestión de sentarte a la puerta de tu casa hasta ver pasar el cadáver de tu enemigo. No se le desea mal a nadie. Se trata, sencillamente, de tomar la suficiente distancia para ver las cosas en perspectiva y desde allí plantearse (con la mirada al infinito, que debería ser nuestra última frontera, y una buena taza de té en la mano) lo que uno quiere y lo que no.

Y entonces sí se pueden tomar decisiones.

Aunque nadie te garantiza que sean las más adecuadas.

 

 

Anuncios

4 pensamientos en “Escribir en caliente (la mejor forma de meter la pata)

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s